Para ser deportista es necesario contar con una gran cantidad de energía que nos permita realizar las actividades que queremos. La forma más saludable de lograr esto es llevando una dieta especialmente diseñada para que nuestro cuerpo cuente con todos los nutrientes y la energía que utilizará durante nuestras actividades.

A este tipo de dieta se le conoce como nutrición deportiva, y cuenta con las características de que debe de ser equilibrada, energética y diseñada para adaptarse a cada uno de los cuerpos, ya que todos son diferentes.

Una nutrición deportiva deberá de aportar una cantidad considerable de proteínas y carbohidratos para evitar la fatiga, grasas para conservar la energía y vitaminas y minerales para que nuestro cuerpo pueda regenerarse en caso de lesiones.

Es indispensable también consumir las cantidades necesarias de agua, ya que la hidratación es fundamental para lograr un rendimiento adecuado en el deporte.

Por lo general, las dietas para los deportistas varían dependiendo del momento en que se encuentran durante su entrenamiento.

Es así como podemos dividirlas en tres categorías:

  • Durante el entrenamiento: Es recomendable que en esta época diariamente se tomen lácteos desnatados, una porción de carne o pescado, vegetales frescos, dos o tres porciones de frutas, una porción de miel y una de frutos secos. La idea es consumir las suficientes proteínas para rendir correctamente.
  • Durante la competencia: Para combatir los efectos que el estrés pudiera tener sobre nuestro estómago, se debe de disminuir la cantidad de grasas y fibra en estos días. Es indispensable también que cada comida se haga 3 horas antes de la prueba.
  • Durante la recuperación: Inmediatamente después de las pruebas debemos de recuperar las reservas de nuestro cuerpo, por lo que se recomienda que durante los primeros 15 minutos se consuman líquidos rehidratantes y hasta 80 gramos de carbohidratos.